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En el Panel “La administración y el gobierno de la pandemia por COVID-19 en Colombia” desarrollado el pasado 25 de agosto, en el marco del Primer Congreso Virtual Hospitalario ACHC, participaron el viceministro de Salud, Dr. Luis Alexander Moscoso, la directora del Instituto Nacional de Salud, Dra. Martha Lucia Ospina y el director de la Federación Nacional de Departamento, Dr. Didier Tavera, quienes detallaron los retos, dificultades y logros de las autoridades sanitarias y territoriales en el país, durante el ultimo año y medio, para atender y mitigar el impacto de la pandemia por Covid19. Este panel fue moderado por el Dr. Andrés Aguirre Martínez, presidente de la Junta Directiva de la ACHC.

Durante su presentación el Dr. Alexander Moscoso, viceministro de Salud Pública y Prestación de Servicios, señaló que para enfrentar la pandemia por COVID-19, el gobierno nacional determinó 4 grandes estrategias: Aislamiento preventivo obligatorio, Aislamiento flexible con desescalonamiento global, Distanciamiento social responsable y Regreso a la nueva normalidad. Para adelantar estas 4 fases, se determinaron unas respuestas sectoriales: el fortalecimiento de capacidades con acciones de coordinación intersectorial, vigilancia en salud pública, fortalecimiento de la red de laboratorios y coordinación entre aseguradores, prestadores y entidades territoriales.

También una respuesta de los servicios sanitarios, con fortalecimiento del talento humano en los territorios, modalidades de atención extramural y de telesalud, y capacidad de atención, seguimiento y monitoreo de resultados; intervenciones para contener la demanda como medidas de autocuidado, el programa PRASS (Pruebas, Rastreo y  Aislamiento Selectivo Sostenible), la protección de grupos de riesgo, aislamiento focalizado, protocolos de bioseguridad, determinación del trabajo en casa, comunicación y educación a la comunidad, y el Plan Nacional de Vacunación para reducir mortalidad e incidencia de casos graves.

Ante la conciencia de que mientras las personas estaban en aislamiento el contagio seguiría aumentando de acuerdo a las predicciones del Instituto Nacional de Salud (INS), se organizó la atención: se generaron 37 planes de acción en conjunto con los departamentos, fortalecimiento de camas de cuidados intensivos al pasar de 5.300 camas a casi 13.200 camas, de una UCI por 100.000 habitantes se pasó de tener 11 a 26 UCI en menos de 7 u 8 meses.

“Esto significa una inversión muy grande desde el gobierno nacional en equipos e infraestructura, proyectos de infraestructura de los departamentos y los municipios, una apuesta muy grande para casi 2,5 veces lo que el país había construido en casi 30 años en capacidad de Unidades de Cuidado Intensivo (UCI)”, indicó el viceministro.

También se fomentaron las capacidades de coordinación y articulación, instancias de análisis y de recomendación: se creó el Comité Asesor, Comité Asesor de Vacunas, Comité Estratégico, Instancia Asesora, pero también acompañamiento territorial con el PMU (Puesto de Mando Unificado), y se hicieron más de 3.500 asistencias técnicas y más de 2.000 visitas de campo.

Por su parte el Plan Nacional de Vacunación: Ha ido evolucionando, se espera tener más de 34 millones de dosis aplicadas, 43% de los colombianos vacunados y al menos el 29% con esquemas completos.

Y la resolución 777 sobre proceso de Apertura Gradual Progresiva, Segura y con Responsabilidad, busca el retorno progresivo a medida que la pandemia lo permite, en 4 grandes estrategias: fortalecimiento de capacidades, respuestas de los servicios sanitarios, intervenciones para contener y modular la pandemia, y la ejecución del Plan Nacional de Vacunación.

Esta gran respuesta sectorial demandó un trabajo articulado entre todos los actores e inversiones muy grandes: casi $3.6 billones en mantener el aseguramiento de la población colombiana, dado que muchos perdieron el empleo y la capacidad de pago, y muchas personas entraron en mora.

Se hicieron inversiones importantes en salud pública y en el Plan Nacional de Vacunación, hasta ahora estimada en $4.4 billones, más de $10 billones de destinación del FOME (Fondo de Mitigación de Emergencias), aparte de todas las destinaciones en los otros sectores.

Concluyó el viceministro Moscoso: “Una apuesta muy grande para que todos los colombianos tuvieran atención, para tener los efectos menos severos de la pandemia, una inversión muy grande en contener, regular y mantener un esquema de atención, pero también una protección muy grande del país para proteger la economía y el desarrollo futuro”.

Ampliación de capacidades del INS para enfrentar la pandemia

Martha Lucia Ospina, directora del Instituto Nacional de Salud (INS), explicó las cuatro líneas de acción del INS como parte del Plan Nacional de Respuesta a la Pandemia de COVID-19

Modelamiento matemático: Se inició desde enero de 2020 con seguimiento a la información de Wuhán; se fortaleció el grupo de modelamiento del INS en el Observatorio Nacional de Salud, y con eso han hecho los modelos de Colombia que se corren semana a semana, que han sido sumamente cercanos a la realidad. Esos modelos matemáticos, como las micro-simulaciones recientes con los diferentes linajes que circulan, han permitido que Colombia tenga una información de primera línea excelente.

Laboratorio: Tuvo el reto enorme de implementar biología molecular en el territorio nacional, partiendo de crear la capacidad de diagnóstico que no existía, de implementar el Protocolo Berlín: Colombia fue el primer país de América Latina en tenerlo. El INS acompaña a cada laboratorio y creó una red que tiene 198 laboratorios de 3 tipos: los laboratorios departamentales de salud pública; los laboratorios colaboradores en salud pública, que vinculó universidades y centros de investigación; y los laboratorios comerciales.

“Ese fue el reto más grande, seguimos acompañando ese proceso para tener esos laboratorios funcionando de manera idónea. Creamos SisMuestras, un repositorio nacional en donde todos los laboratorios envían sus resultados de laboratorio y  nos permite tener como una torre de control, sacar muestreos probabilísticos para la vigilancia genómica y consultar lo que pasa en el territorio”, indicó Ospina.

Otra línea importante fue la validación secundaria de pruebas; se crearon los estándares y los protocolos con el diseño muestral para validar pruebas, todos los laboratorios de la red están habilitados para validar pruebas con la metodología autorizada y diseñada por el INS. Eso permitió regular un mercado que no estuvo regulado en otros países, desde el punto de vista técnico.

Y en el laboratorio se trabaja en la secuenciación genómica: hoy Colombia es el primer país de América Latina con la mayor velocidad en publicar resultados de genómica en GISAID, 40 días, similar a la de países desarrollados

Vigilancia en salud pública: El Ministerio de Salud por primera vez en la historia creó un sistema complementario, E-COVID, un sistema de información que recoge datos hospitalarios, los integra al sistema de vigilancia y crea esa gran central de llamado para hacer la estrategia PRASS en Colombia. Esto se complementó con la vigilancia en salud pública tradicional en el país.

Investigación: Se hace en paralelo con las otras 3. Tres grandes paquetes de investigación: Estudio de seroprevalencia en Colombia; Investigación en genómica o de linajes que permite caracterizar cómo están en el país, participación probabilística real con tamaños muestrales en cada lugar de Colombia, y caracterización filogenética de nuevos linajes. Y ahora investigaciones ultraespecializadas de neutralización, con los sueros de vacunados de diferentes vacunas y sueros de personas que estuvieron hospitalizadas, se observa la capacidad neutralizante de diferentes linajes del virus cultivados.

 

Articulación de los departamentos para manejo de la pandemia

Didier Tavera, director de la Federación Nacional de Departamentos, señaló que los gobernadores posesionados en enero de 2020, en marzo siguiente enfrentaron una realidad totalmente distinta para la cual habían sido elegidos y tuvieron que convertirse en gerentes de la crisis sanitaria, social y económica generada por la pandemia.

Enfrentaron desafíos como la articulación con el gobierno nacional, el manejo de los hospitales públicos la mayoría de ellos con problemas financieros y una dependencia enorme del régimen subsidiado, y la garantía del orden público en medio de las restricciones, los toques de queda, el aislamiento y la reapertura para avanzar hacia la normalidad.

Y ahora los gobernadores que condujeron adecuadamente esa articulación con el gobierno nacional, deben buscar cómo garantizar la reactivación y las finanzas para 2022, para cumplir sus obligaciones habituales y las generadas por la atención de la pandemia.

“Se tuvieron que modificar presupuestos para atender la emergencia sanitaria. Ahora viene el nuevo desafío, qué va a ocurrir en 2022 para garantizar ese financiamiento. Hoy las ESE públicas tienen una dependencia total del proceso presupuestal de los departamentos y de la Nación, pero en este momento necesitamos esa contratación, tener un Plan de Choque para 2022 en esas finanzas departamentales de la red pública hospitalaria. Hoy surge la necesidad de fortalecer la competencia y la autoridad sanitaria de los gobernadores, y el fortalecimiento administrativo de las Secretarías de Salud departamentales y municipales”, afirmó Tavera.

Destacó que las ESE públicas tienen la obligatoriedad de cumplir y atender a los pacientes, y llevaron la carga de esta atención en la pandemia en municipios y departamentos. Destacó que es muy positivo el balance de la actuación de las clínicas y los hospitales, y la articulación del gobierno regional a través de las gobernaciones y de las alcaldías. El papel de la Federación en este proceso fue ser articulador de esos procesos.

 

Aprendizajes y retos

Andrés Aguirre Martínez , presidente de la Junta Directiva de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas (ACHC) y moderador del Panel, señaló que con la pandemia estamos afrontando una situación muy compleja para la cual no hay precisión.

Agregó que los hospitales hubieran querido más actitud de pago y de facilidad por parte del sector asegurador: “Los pacientes eran reales, las cuentas eran virtuales, y debió haber habido una actuación de mayor facilitación. Pero reconozco que hubo cooperación también, estos son temas que no empañan todo lo positivo. Es más, lo bueno que lo malo, hay que reconocer que se creó una capacidad de cooperación y de ayuda importante”.

El viceministro Moscoso recalcó que lo más difícil de esta pandemia es el costo en vidas: “Es un tema dolorosísimo. El dolor humano en esta pandemia es lo más complejo, esos 120.000 colombianos que perdieron la vida. El costo social también es inmenso, la pérdida de empleos, la pérdida de riqueza, la afectación de la salud mental es gigantesca en los colombianos. Los efectos en la salud pública futura también van a ser gigantescos”.

Y enfatizó que lo más positivo y expedito fue el logro del trabajo en conjunto, la colaboración y apoyo de todos los sectores, los gremios, las asociaciones, los hospitales y clínicas: “Lo más sencillo fue lograr ese consenso entre personas con pluralidad de pensamientos, y todos trabajar en una visión. Fue lo más fácil porque todos íbamos en el mismo sentido, en el mismo camino, todos luchábamos por lo mismo, pensáramos lo que pensáramos, y lo operativizábamos con modificaciones o tendencias distintas”.

Señaló que Colombia debe avanzar hacia la seguridad sanitaria y farmacológica: “No podemos depender tanto de otros países. Sufrimos la escasez de kits para tomar pruebas, de reactivos para laboratorios del INS, de escobillones para tomar pruebas, ventiladores, medicamentos, oxígeno, la limitación de oferta mundial fue extremadamente dura y muy especialmente en vacunas”.

También, avanzar como país en la capacidad de investigación y desarrollo; en el fortalecimiento de la telemedicina, la telesalud; y en formación y conciencia ciudadana, cuando se vio por ejemplo que el principal tratamiento fue un tapabocas, el alcohol y el distanciamiento.

Agregó que se debe promover la equidad en prestación de servicios: “Tenemos que garantizar que los territorios sean iguales, similares, en sus capacidades de respuesta. Tenemos que buscar que todo el país tenga capacidad de atención, teniendo la tecnología como una herramienta de gestión para avanzar”.

Y por último señaló que el estado debe facilitar sus procesos: “El Estado es muy complejo y hacer cualquier cosa en el Estado es extremadamente difícil; tenemos que hacer las cosas fáciles y prácticas, el Estado tiene que aprender a hacerlo, y ser transparente, ser seguro, ser eficaz”.

Por su parte la directora del INS, Martha Ospina, señaló que lo más difícil en la pandemia fue la heterogeneidad y a veces ausencia de capacidad básica en algunos territorios: capacidad de vigilar, de diagnosticar, de responder, de contener, capacidades que además son un compromiso internacional de Colombia con Naciones Unidas y deben cumplirse. También señaló la dificultad en el pago, lo intrincado y lo complejo que puede ser, que dificulta y obstaculiza lo que es más simple.

Y lo más sencillo fue construir redes, con gente disponible para todo: “Eso se los agradezco y la historia se los va a reconocer. Esa línea de trabajo debe mantenerse, la ciencia abierta es el camino para el desarrollo”.

Otro tema clave es el de seguridad sanitaria para tener elementos básicos de protección en Colombia y tener capacidades básicas: “La transferencia de recursos tiene que estar ligada a tener y mantener capacidades básicas. Y es fundamental la investigación comisionada: hay momentos en que no es posible tener convocatorias abiertas y libres, en que el país tiene preguntas que necesita resolver y hay que tener la capacidad de comisionar directamente a quién lo sabe hacer, para que la responda en tiempo récord”.

También hizo un reconocimiento a los embajadores de Colombia por su gran labor: “Me ayudaron a buscar por todo el planeta reactivos de extracción de RNA viral”

Aclaró que el INS cerró hace 20 años la producción de vacunas por obsolescencia, no por una decisión política como algunos dicen. E indicó que el Plan Nacional de Vacunación tiene un apartado de producción de vacunas, en 3 grandes capítulos: Llenado y terminado, producción de la vacuna y desarrollo de vacunas.

Indicó finalmente que la declaratoria de Emergencia Sanitaria si bien sirvió mucho, tiene que tener un componente que no trae implícito y debería ser automático: que cualquier IPS pueda cobrar atención de pacientes de cualquier EAPB, lo que además disminuye por lo menos la mitad de los trámites.

Y el director de la FND, Didier Tavera, reiteró que el centro de un hospital debe ser el paciente, la comunidad, y que todo lo que tiene que ver con la telemedicina se tiene que avanzar: “Lo más difícil fue atender una pandemia con un sistema de salud que ya es paquidérmico. No podemos tener un sistema de salud que no garantice una atención con un portafolio, tenemos que tener unas competencias que nos garanticen su financiamiento y dejar definidas las capacidades del primero, segundo y tercer nivel, y basado en eso poderle garantizar el recurso. Que haya un recurso y un presupuesto para la salud garantizada”.

Concluyó que el sistema debe volver hacia la atención regionalizada de salud con priorización de la promoción y la prevención: “Algo que aprendimos en la pandemia: el autocuidado es necesario, la gran mayoría de las enfermedades se puede prevenir con autocuidado, ese debe ser el gran mensaje y la gran enseñanza que dejó la pandemia: la universalización y la solidaridad, es fundamental ser solidarios”.